CONVIVENCIA ESCOLAR

La convivencia escolar representa esos diferentes momentos de relación que se tejen en la vida comunitaria y propician escenarios de aprendizaje colectivos e individuales.

“La convivencia escolar resume el ideal de la vida en común entre las personas que forman parte de la comunidad educativa, partiendo del deseo de vivir juntos de manera viable y deseable a pesar de la diversidad de orígenes (Mockus, 2002). Así mismo, esta se relaciona con construir y acatar normas; contar con mecanismos de autorregulación social y sistemas que velen por su cumplimiento; respetar las diferencias; aprender a celebrar, cumplir y reparar acuerdos, y construir relaciones de confianza entre las personas de la comunidad educativa (Mockus, 2003).

Sin embargo, aprender a convivir es un proceso que se debe integrar y cultivar diariamente en todos los escenarios de la escuela (Pérez-Juste, 2007). Se deben favorecer entonces ambientes de aprendizaje democráticos donde la participación y la construcción de identidad desde la diferencia sean centrales” (MEN. Guía 49. Guías Pedagógicas para la convivencia escolar. Pág 25).

Desde la Pedagogía del Acompañamiento como principio de formación del Ser Humano se propende por moldear la forma de actuar de la persona, que sus comportamientos respondan al crecimiento integral, formación de hábitos, disciplina y responsabilidad con la toma de decisiones respetando el derecho del otro. El cumplimiento de un deber es la respuesta al nivel de conciencia de la persona en su proyecto de vida bajo el contexto de formación que lo acoge. Por ello, hemos dispuesto un procedimiento para su tratamiento:

Diálogo Formativo: Escuchar en primera instancia al estudiante y darle la posibilidad de modificar su comportamiento a partir de la conversación reflexiva.

Acuerdo: Persuadir al estudiante de las implicaciones que trae sobre sus derechos el incumplimiento de los deberes y dejar constancia escrita en los medios de comunicación institucional de los compromisos establecidos.
Notificación. Informar al padre de familia y/o acudiente del incumplimiento reiterativo del estudiante con sus deberes para acompañar el proceso formativo.

Acción reparadora o de reivindicación: Desarrollar estrategias o jornadas de reflexión dentro de las instalaciones del colegio que contribuyan a tomar conciencia de la importancia del cumplimiento de su deber y el respeto de los derechos del otro.
Parágrafo: Siguiendo el debido proceso, el incumplimiento reiterativo de los deberes establecidos será motivo de análisis por parte de las instancias correspondientes en relación a situaciones que alteran negativamente el clima escolar, y acorde con lo estipulado en el Manual de Convivencia.

EL CLIMA ESCOLAR

Caracterización de clima escolar de El Colegio El Carmelo.
Es reflexivo, conciliador, dinamizador, respetuoso y participativo que genera ambientes positivos, donde las personas experimentan que es más constructivo convivir con una buena disposición para aprender y cooperar en los procesos de crecimiento y transformación personal y grupal.

Los factores que caracterizan el clima escolar están condicionados por el tipo de prácticas que se realizan en el aula, por las condiciones físicas y ambientales, por la personalidad e iniciativas de los docentes, por la homogeneidad o heterogeneidad del grupo, por el direccionamiento estratégico, por de la coherencia en las propuestas y tendencias del Proyecto Educativo Institucional, por la claridad con que se explicitan las normas, por el entono social, por la participación de los padres de familia en los proceso y por los tipos de relaciones que se planean:

  1. Docente-estudiante, mediado por el currículo: Dentro de esta se despliegan roles, se adquieren normas, se organizan subsistemas de poder, de valores, de actitudes, que terminan dando sentido a las experiencias cotidianas.
  2. Estudiante- personal directivo y administrativo: Esta relación facilita y fortalece procesos de acompañamiento a nivel integral.
  3. Estudiante-estudiante: Este tipo de relación genera lazos afectivos y de comunicación dentro de los grupos, propiciando ambientes fraternos.
  4. Colegio-familia: Esta relación permite conocer los tipos de familia y sus dinámicas y a su vez da herramientas para un acompañamiento funcional que determina corresponsabilidad en el compromiso de la formación integral.
  5. Colegio-entorno: Esta relación dinamiza el tipo de formación y desarrollo de competencias para una sociedad necesitada de valores humanos-cristianos y cívicos.
  6. Docente –comunidad educativa: Dicha relación está dada a través de las políticas institucionales y demás normas que buscan la sana convivencia laboral y la identificación con la filosofía institucional. Ante incumplimiento se da inicio a un debido proceso disciplinario dando cumplimiento a lo estipulado en el contrato laboral.
  7. Estudiante – Personal de apoyo:
  8. Padres de Familia – Personal de apoyo:

Estas relaciones llevan a consolidar acciones formativas y correctivas tales como: Intervención individual y grupal, formación para el ejercicio de los derechos humanos sexuales y reproductivos, prevención y mitigación de violencia escolar, orientación vocacional y profesional, apoyo y seguimiento a procesos integrales, programas de inclusión a estudiantes con necesidades educativas especiales, escuela y talleres a padres de familia, entre otros.

 

Estrategias pedagógicas para la sana Convivencia Escolar.

Los pactos de convivencia escolar

Desde una dinámica de participación, de toma de conciencia y estrategias para la concertación de acuerdos que aportan a la sana convivencia, se crean pactos en cada uno de los grupos y niveles de escolaridad al inicio del año que tienen como objetivos los siguientes:

  1. Promover, garantizar y defender los Derechos Humanos Sexuales y Reproductivos (DHSR) y la prevención y mitigación de la violencia escolar, con estrategias de realización personal y grupal apoyados en la Ruta de Atención Integral.
  2. Favorecer la Sana Convivencia en el aula de clase y demás dependencias de el Colegio.
  3. Realizar seguimiento y control a la vivencia de los pactos, por parte del director de grupo y los coordinadores promoviendo acciones de mejoramiento y compromiso grupal.

Ruta de Atención Integral
(Art. 29 de la Ley 1620 de 2013)
y Protocolos.

El artículo 29 de la Ley 1620 de 2013 define los procesos y los protocolos que deberán seguir las entidades e instituciones que conforman el Sistema Nacional de convivencia escolar y formación para los derechos humanos, la educación para la sexualidad y la prevención y mitigación de la violencia escolar, en todos los casos en que se vea afectada la convivencia escolar y los derechos humanos, sexuales y reproductivos de los estudiantes de las instituciones educativas, articulando una oferta de servicio ágil, integral y complementario.

La Ruta de Atención Integral inicia con la identificación de situaciones que afectan la convivencia por acoso o violencia escolar, teniendo presente los siguientes pasos para la atención de situaciones:

Pasos para la Atención de Situaciones Tipo I.

  1. Atención inmediata. Cualquier miembro del Colegio debe estar en disposición de atender una Situación de Tipo I para actuar de forma inmediata con las partes involucradas en el conflicto. En el caso del ser abordado por personal administrativo o servicios generales se puede solicitar ayuda a cualquier docente. 
  2. Escuchar. Posibilitar la expresión de cada persona involucrada para exponer sus argumentos, el punto de vista e intereses de las partes frente a lo sucedido en igualdad de condiciones y oportunidades; brindando tranquilidad y el tiempo necesario para comunicarse entre ellos. También debe considerarse sus emociones y estado de ánimo. Si existe mucha molestia, rabia o enojo en una o en ambas partes involucradas, es preferible                       esperar, hasta que sientan que tienen la disposición a escuchar al otro con los cinco sentidos. Dejar constancia en comunicación institucional de los hechos y las evidencias.
  3. Solución conflicto. Mediar la solución de manera imparcial, equitativa y justa, encaminada a buscar la reparación de los daños causados, el restablecimiento de los derechos y la reconciliación dentro de un clima de seguridad y afecto. Establecer acuerdo.
  4. Seguimiento.  El Director de Grupo hará seguimiento del proceso y los compromisos establecidos en el acuerdo a fin de verificar si la solución fue efectiva o si se requiere acudir a otro protocolo. Este registro se utilizará para el análisis, valoración y toma de decisiones dentro de las estrategias formativas de la convivencia escolar al finalizar cada uno de los periodos académicos o según se amerite respetando el debido proceso.
    Parágrafo 1: Los estudiantes que hayan sido elegidos y capacitados como mediadores, gestores de paz o líderes escolares podrán participar en el manejo de estos casos.

Pasos para la Atención de Situaciones Tipo II.

  1. Atención Inmediata. Una vez detectado el conflicto, la primera actuación será frenar la actividad o motivo que lo está causando. Cualquier miembro de la comunidad educativa que presencie los hechos tipificados en esta categoría deberá intervenir y de inmediato reportará a Coordinación. (En caso de que nadie presencie el hecho, la víctima se debe dirigir a cualquier miembro de la Institución o al Equipo Directivo).
    Parágrafo: En casos de daño al cuerpo o a la salud, garantizar la atención inmediata en salud física y mental de los involucrados, mediante la remisión a las entidades competentes, actuación de la cual se dejará constancia.
  2. Notificar. La coordinación informa a los padres de familia o acudientes de todos los estudiantes involucrados el inicio de evaluación preliminar e indagación de la situación; actuación de la cual se dejará constancia en comunicación institucional.
  3. Evaluación Preliminar e indagación de la Situación. La coordinación adoptará medidas de protección para los estudiantes involucrados y analizará si la situación constituye un acoso escolar o un conflicto con o sin violencia, dejando constancia en comunicación institucional.
    Se generarán espacios individuales con los estudiantes implicados quienes relatarán por separado y de manera escrita a la Coordinación los hechos que suscitaron la situación. Se consignará en acta las versiones entregadas por parte de los implicados; esto servirá de base para la determinación, la comprobación de los hechos y el esclarecimiento de responsabilidades, preservando siempre el derecho a la intimidad, confidencialidad, debido proceso y demás concordantes. Si se estima conveniente se completará dicha información con los testigos del hecho.
  4. Análisis y adopción de medidas. Una vez recolectada toda la información de los hechos, la Rectora y la Coordinación, analizarán el caso y se tomarán las medidas a adoptar y las estrategias pedagógicas formativas y/o restaurativas. Estas podrán derivar en acto de conciliación, remisión a orientación escolar o apertura a proceso disciplinario. Dejando constancia en comunicación institucional.
  5. Citación. Los padres de familia y/o acudiente de los estudiantes implicados serán informados de las medidas, estrategias adoptadas por la Institución y los compromisos a asumir por parte del estudiante y el acudiente.
  6. Seguimiento. La coordinación hará seguimiento del proceso y los compromisos establecidos en el acuerdo a fin de verificar si la solución fue efectiva o si se requiere acudir a otro protocolo. Este registro se utilizará para el análisis, valoración y toma de decisiones dentro de las estrategias formativas de la convivencia escolar al finalizar cada uno de los periodos académicos o según se amerite respetando el debido proceso.

Pasos para la Atención de Situaciones Tipo III.

  1. Atención Inmediata. Una vez detectado el conflicto, la primera actuación será frenar la actividad o motivo que lo está causando.
    Cualquier miembro de la comunidad educativa que presencie los hechos tipificados en esta categoría deberá intervenir y de inmediato reportará a Coordinación. (En caso de que nadie presencie el hecho, la víctima se debe dirigir a cualquier miembro de la Institución o al Equipo Directivo).
  2. El Coordinador adoptará medidas de protección para los estudiantes involucrados e informará inmediatamente a Rectoría.
    Parágrafo: En casos de daño al cuerpo o a la salud, garantizar la atención inmediata en salud física y mental de los involucrados, mediante la remisión a las entidades competentes, haciendo seguimiento de las acciones y de la evolución de la persona afectada.
  • Informar a los padres: De manera inmediata se comunicará a los padres de familia o acudiente las medidas tomadas para el manejo de la situación, dejando constancia.
  • Denuncia: Las situaciones consideradas presuntos delitos. La Rectora como Presidente del Comité de Convivencia de manera inmediata pondrá la situación en conocimiento a las autoridades competentes para quienes se dejará constancia en acta de recepción de situaciones.
  • Citación Extraordinaria al Comité de Convivencia Escolar. Se citará a los integrantes del Comité de Convivencia Escolar para que tengan conocimiento de la situación y se dejará constancia a través de acta. El presidente del Comité Escolar de Convivencia informará a los participantes en el comité, de los hechos que dieron lugar a la convocatoria, guardando reserva de aquella información que puedan atentar contra el derecho a la intimidad y confidencialidad de las partes involucradas, así como del reporte realizado ante la autoridad competente. Se adoptará, de manera inmediata, las medidas propias del establecimiento educativo, tendientes a proteger dentro del ámbito de sus competencias a la víctima, a quien se le atribuye la agresión y a las personas que hayan informado o hagan parte de la situación presentada, actuación de la cual se dejará constancia.
  • Reporte al SIUCE. El Presidente del Comité Escolar de Convivencia reportará la información del caso al aplicativo que para el efecto se haya implementado en el Sistema de Información Unificado de Convivencia Escolar (SIUCE).
  • Seguimiento a los implicados: Los casos sometidos a este protocolo serán objeto de seguimiento por parte del Comité de Convivencia, de la autoridad que asuma el caso y del Comité Municipal de Convivencia Escolar. 
  • Determinar estrategias o campañas de prevención, con el fin de evitar en el futuro estas situaciones, así mismo este Comité recomendará las estrategias formativas que se aplicará al (los) estudiante (s) responsables.

Parágrafo 1: Si en cualquiera de las situaciones a las que hace referencia el artículo 40 del decreto 1965 de 2013 se evidencia una vulneración de los derechos de los niños, niñas y adolescentes involucrados en el hecho, el Presidente del Comité Escolar de Convivencia deberá poner la situación en conocimiento de la autoridad administrativa competente con los soportes de las acciones previas adelantadas, para que éstas, después de la verificación pertinente, adopten las medidas a que haya lugar, conforme a lo dispuesto en el artículo 50 y siguientes de la Ley 1098 de 2006. Lo anterior, sin perjuicio de que el establecimiento educativo continúe con el procedimiento necesario para restablecer el clima escolar.

Parágrafo 2: Para las situaciones constitutivas de presuntos delitos por parte de menores o mayores de edad, las investigaciones, interrogatorios y demás actuaciones serán adelantados por las autoridades y órganos especializados del sistema de responsabilidad penal de menores o de adultos, según se trate, a fin de evitar vulneración de derechos fundamentales de los involucrados y de incurrir en extralimitación de funciones.

Activación de la ruta en caso de vulneración de derechos.

La activación de las rutas en caso de vulneración de los derechos de los niños, niñas, adolescentes y jóvenes se activa de acuerdo con el hecho así: